LOS “UNICORNIOS” EUROASIÁTICOS EN AMÉRICA LATINA: CÓMO ARSEN TOMSKIY Y OLEG TINKOV CONQUISTAN UN NUEVO CONTINENTE

Mientras las grandes corporaciones y los Estados aumentan su comercio con el Nuevo Mundo, los emprendedores privados procedentes de la CEI también exploran el continente transoceánico. Podría pensarse, ¿qué tiene esto de sorprendente? Todo el siglo XX fue una época de oleadas migratorias masivas de Eurasia a América Latina. Sin embargo, es precisamente ahora cuando los emprendedores talentosos pueden exportar su ADN empresarial y no solo tener éxito y hacerse ricos, sino también entrar en la nueva casta empresarial de los llamados “unicornios”. Dos ejemplos brillantes son Arsen Tomskiy y Oleg Tinkov.

En 2023, en el mercado del sector bancario en México, apareció Plata, una fintech emergente que se convirtió en el primer “unicornio” mexicano (una startup valorada en más de 1.000 millones de dólares). Su historia es un caso único de “exportación” indirecta, pero poderosa, del modelo de gestión y el ADN empresarial ruso.

Aunque, según datos oficiales, Oleg Tinkov no es el fundador directo, su influencia en el proyecto es fundamental. Los fundadores de Plata (Danil Anisimov, Neri Tollardo y Alexander Bro) son ex altos directivos clave del banco ruso Tinkoff, creado por Oleg Tinkov como una fintech emergente en Rusia y que sigue siendo uno de los productos financieros digitales sistémicos más demandados. Sin duda, los exempleados obtuvieron del banco ruso no solo experiencia, sino toda una filosofía. Lanzaron en 2023 un servicio que es un calco de una fórmula exitosa: tarjetas de crédito digitales con cashback, servicio de pago a plazos, entrega instantánea de tarjetas por mensajería y gestión completa a través de una aplicación móvil intuitiva.

Plata capturó rápidamente el mercado y en marzo de 2025 cerró una ronda de financiación de 160 millones de dólares, con una valoración superior a 1.500 millones de dólares. El paso decisivo para su legitimación fue la licencia bancaria oficial obtenida en México y, posteriormente, en Colombia. Esto permite a la empresa no ser simplemente un intermediario tecnológico, sino convertirse en una institución financiera de pleno derecho.

El papel del propio Tinkov sigue oficialmente entre bambalinas. Según datos de la publicación TechCrunch y la prensa empresarial mexicana, actúa como consultor del proyecto. Circulan rumores persistentes de que parte de los fondos de la venta de su participación en el banco ruso podrían haberse invertido en Plata; sin embargo, ninguno de ellos ha sido confirmado oficialmente. Así, Plata no es el “Banco Tinkoff”, sino su heredero espiritual y una prueba de la viabilidad de exportar modelos de negocio. Es un proyecto creado siguiendo los patrones de “Tinkoff”, específicamente para el mercado latinoamericano, por un equipo ya consolidado y eficaz. El éxito de Plata demuestra que el genio empresarial puede manifestarse no solo en inversiones directas, sino también en la replicación de un ADN empresarial exitoso a través de su equipo, que es capaz de repetir ese éxito en el otro extremo del mundo. México no solo obtuvo un nuevo jugador, sino un eco de la revolución fintech que una vez comenzó en Rusia.

Otro “unicornio” de Eurasia, esta vez un representante de Kazajstán (originario de la fría Yakutia), es Arsen Tomskiy, fundador del servicio de taxi inDrive. Apostó por América Latina, donde el servicio logró un enorme éxito y se convirtió en uno de los líderes del mercado, especialmente en México, Brasil, Colombia y Perú, donde inDrive representa hasta el 60% del negocio de la empresa.

El servicio inDrive comenzó su incursión activa en la región desde México en 2018, y se expandió rápidamente a Perú, Colombia, Chile, Guatemala y El Salvador. La principal diferencia del servicio no radica en su funcionalidad: pedir un taxi a través de una aplicación se usa activamente en todo el mundo, y por ahora es bastante difícil inventar algo no estándar y económicamente viable en este sentido. Pero el servicio inDrive apareció en Kazajstán, que es muy similar a América Latina en cuanto a la actitud de la gente común hacia la libertad y la justicia, lo que lo hizo especial. La aplicación no se centra en características de interfaz modernas, sino en el modelo de “precio justo”, por el que pasajeros y conductores acuerdan el costo del viaje; esto lo diferencia de los servicios clásicos y resultó ser muy popular en la región de América Latina. El propio Arsen Tomskiy habla de inDrive como una plataforma que combate la injusticia, expandiendo las oportunidades de las comunidades y asegurando un ingreso digno, lo que tuvo gran repercusión entre los usuarios.
Como resultado, América Latina se convirtió en el principal impulsor del crecimiento del servicio, aportando casi el 60% de los ingresos totales de la empresa, e inDrive incluso recibió el premio Google Play a la mejor aplicación en Brasil en 2019. Podría pensarse que este es el final feliz de la historia, pero este visionario, que ha creado escuelas de fútbol e incluso su propia universidad, no quiere detenerse aquí. Tomskiy pretende alcanzar el éxito precisamente mediante la integración cultural y la construcción de un diálogo positivo con el mundo hispanohablante. Ha anunciado la realización de un festival de cine (Alternativa Film Festival), que en 2026 se celebrará en Colombia; Arsen llamó la atención sobre esta iniciativa, al subrayar la importancia de la región y la creación de un nuevo premio para largometrajes de América Latina. El festival se centrará precisamente en América Latina y solo se aceptan cortometrajes de esta región.
Las historias de Tomskiy y Tinkov en América Latina no son solo un relato de una exitosa internacionalización. Son un ejemplo de exportación del “ADN empresarial”: modelos operativos únicos, prácticas de gestión y culturas creadas en las condiciones específicas de la CEI.

Su secreto común es que no vieron en los desafíos del mercado latinoamericano obstáculos, sino oportunidades que ya habían aprendido a superar en su tierra natal. No trajeron a la región capital, sino ideas revolucionarias sobre cómo deberían funcionar el comercio y la banca en el siglo XXI. Y América Latina aceptó agradecida este desafío, transformando a los expatriados de la CEI en nuevos héroes empresariales del continente.

Por Taina Kaunis
Asesora de Silk Road Media